Solo quería jugar un rato
Queda un poco de tiempo libre. Una partida suena bien. Pero antes hay que descargar, crear una cuenta y esperar una actualización. ¿Basta la CPU? ¿Y la GPU, la RAM y el espacio en disco? De pronto, los preparativos pesan más que las ganas de jugar.
¿Qué estábamos esperando?
¿Solo es un juego aquello que encontramos después de una instalación complicada y unos requisitos enormes? Los gráficos hermosos y los mundos gigantes son maravillosos. Aun así, creo que la esencia de un juego no se mide por el precio del equipo o el tamaño de la descarga.
Las ganas de intentarlo otra vez
Podemos jugar en un tablero dibujado en papel o con un pequeño puzle. Una victoria ajustada, una marca mejor, una risa con un desconocido: esos momentos pequeños y nítidos nos hacen empezar otra partida.
Con sinceridad, les falta mucho
GameNow lo desarrolla una sola persona. Frente a los juegos AAA hechos por grandes equipos con mucho tiempo y presupuesto, sus gráficos, presentación, cantidad de contenido y acabado son claramente inferiores. Hay incomodidades y errores pendientes. No quiero ocultar esa distancia ni fingir que están al mismo nivel.
¿Por qué compartirlos entonces?
Porque creo que un juego no tiene que ser enorme ni perfecto para alegrar a alguien. Un puzle pequeño puede mejorar una pausa; una partida breve puede ser la sonrisa del día. Quiero intentar crear esa diversión sencilla.
Con habitantes de todo el planeta
Lo bonito de los juegos es que personas de distintos países e idiomas pueden jugar con las mismas reglas. Ojalá alguien, muy lejos, abra uno de mis pequeños juegos y disfrute aunque sea un momento. Por eso intento reducir la instalación, abrir puertas en más idiomas y crear un lugar para jugar en el navegador.
Pasa sin complicaciones
No todos los juegos funcionan perfectamente en todos los dispositivos. Los juegos 3D siguen necesitando cierta potencia. Aun así, seguiré facilitando el comienzo y el descubrimiento de algo divertido. Más que prometer algo extraordinario, quiero compartir una pequeña alegría de hoy. ¿Jugamos una partida?